Alemania Federal en Italia 1990

Haber salido subcampeón en las dos ediciones precedentes posicionaba al seleccionado de Alemania Federal como uno de los favoritos para ganar Italia 90. Su plantel incluía siete jugadores que ya tenían experiencia mundialista, siendo titulares: Thomas Berthold y Andreas Brehme, zagueros; Klaus Augenthaler y Lothar Matthaeus, volantes; y Rudi Voeller, atacante. Se sumaba a ellos, Pierre Littbarski, ofensivo, que sería abridor en los tres cotejos finales.
Los nuevos valores que completaban el conjunto estelar eran: Bodo Illgner, en el arco; Juergen Kohler o Stefan Reuter y Guido Buchwald, en la zaga; Thomas Haessler y Uwe Bein, en el mediocampo; y Juergen Klinsmann, en la delantera. Otros hombres que actuarían como abridores fueron Karlheinz Riedle, Hans Pfluegler y el mundialista, Olaf Thon; en tanto que Andreas Moeller lo haría en calidad de emergente.
La campaña se inició con un categórico 4X1 sobre Yugoslavia. Matthaeus (18′ y 65′) resultó clave al inaugurar el marcador y anotar la tercera de los suyos. Los goles restantes fueron de Klinsmann (39′) y Voeller (71′). El descuento (55′) no fue complicación.
Seguidamente, nueva goleada, 5X1, ante el debutante Emiratos Árabes Unidos. Hubo doblete de Voeller (35′ y 75′). El resto de la secuencia anotadora fue así: Klinsmann, (36′); gol emiratí (46′); Matthaeus (59′); y Bein (75′). Con la clasificación asegurada, el cierre de grupo frente a Colombia tendría sus emociones en el final, abriendo la cuenta Littbarski (90′) con el tiempo cumplido; y cayendo el 1X1 en los adicionales (90+2′).

En los octavos de final aparecía en el camino Países Bajos, a la que vencería 2X1, en un duelo friccionado, que derivó en las expulsiones (22′) de Voeller y del neerlandés Rijkaard. En cuanto a los goles, Klinsmann (51′), en una vivaz acción; y Brehme (82′), con un magistral disparo; prácticamente liquidaron el partido, pues el descuento cayó muy tarde (89′).
Checoslovaquia sería el contendor en cuartos de final, y al que dominarían con claridad, no obstante, el triunfo fue de apenas 1X0, gracias a un penal ejecutado por el capitán Matthaeus (25′).
En semifinales asomaba Inglaterra, otro tradicional adversario, y que resultaría el más difícil de todos, pues luego de 120 minutos intensos, el marcador fue 1X1. Ese día, Brehme (60′) remató con fuerza un pase corto a la salida de un tiro libre, que se desviaría en un rival, superando al golero, para romper el cero; la igualada caería cerca del final (80′); de ahí la prórroga y la tanda de penales, favorable a los germanos por 4 a 3.
La definición, ante Argentina, les presentaba la oportunidad de revancha y la cobrarían, aunque en un duelo enredado que recién se resolvió cuando Brehme (85′) batió mediante tiro penal a un especialista en atajarlos, Goycochea. Alemania Federal era tricampeón, Matthaeus alzaba la copa y Beckenabuer pasaba al selecto grupo de quienes la han ganado como jugador y como seleccionador.
