Brasil en México 1970

El duro revés sufrido por la “Selecao” en el Mundial jugado en canchas inglesas, le acarrearía cierta inestabilidad reflejada en los numerosos seleccionadores que pasaron por el cargo en los años subsiguientes, y no obstante que Joao Saldanha dirigió en las eliminatorias, fue Mario Zagallo el elegido para México 70.
Superados los contratiempos, no demoraría en reaparecer el patentado fútbol-espectáculo. Los encargados para ponerlo en escena serían: Félix; Carlos Alberto, Brito, Piazza, Everaldo; Clodoaldo, Gerson; Jairzinho, Tostao, Pelé y Rivelino. Acotando que a lo largo del torneo también actuarían, Paulo César Lima, Fontana, Marco Antonio, Roberto y Edu.
En el debut habría remontada con autoridad, 4X1, ante Checoslovaquia. Rivelino (24′), con un cañonazo de tiro libre; Pelé (59′), bajando la bola con el pecho y rematando a quemarropa; y Jairzinho (61′ y 83′), con definiciones de gran técnica, estructuraron la goleada, pese al tempranero gol (12′) recibido.
A continuación, en el esperado choque contra el campeón reinante, Inglaterra, todo se decidió en una acción asociada entre: Tostao, Pelé y Jairzinho (60′), quien remató fuerte y arriba. Quedó para el recuerdo una atajada memorable de Banks a un cabezazo de Pelé.

En el cierre de grupo, otro éxito, 3X2, frente a Rumanía. Pelé (20′), en un tiro libre cobrado con gran efecto; Jairzinho (22′), anticipándose al golero; y nuevamente Pelé (66′), en una oportuna aparición, concretaron la diferencia que fue acortada al mínimo dos veces (33′ y 83′).
En cuartos de final se vería una exhibición de alta calidad en el llamado duelo del “Jogo Bonito” ante Perú, dirigido justamente por un brasileño, campeón del mundo, Didi. El marcador de 4X2 describiría lo visto. Aquel día, Tostao realizó un trabajo notable; primero, poniendo el pase para el tanto de apertura, obra de Rivelino (11′); y luego, anotando un doblete (15′ y 52′). El cuarto gol auriverde lo lograría Jairzinho (75′). Los descuentos peruanos (28′ y 69′) le dieron más color al encuentro.
Sin salir de Guadalajara, en semifinales el rival fue Uruguay, dando lugar al recuerdo del consabido “Maracanazo”, que se reavivó cuando los celestes marcaron (19′). Mas, el veinteañero Clodoaldo (44′) empataría. Entrando al cuarto de hora final, llegó el infaltable gol de Jairzinho (76′); para que sea Rivelino (89′) quien decrete el 3X1.
Finalmente, en el estadio Azteca, el deslumbrante Brasil enfrentaba a la sagaz Italia. La primera gran emoción la puso Pelé (18′), con un cabezazo impecable, en el que pareció levitar antes del impacto; después, empate italiano (37′); y de allí en adelante, iniciativa brasileña que se capitalizaría con un golazo de Gerson (66′), tras un regate y violento zurdazo al andar, desde fuera del área.
El resto fue puro carnaval. Jairzinho (71′), que marcó en todos los partidos, hizo la tercera; y Carlos Alberto (86′), tras una maravillosa jugada colectiva, selló el 4X1. Brasil era el primer tricampeón mundial y por ende se quedaba a perpetuidad con la codiciada copa Jules Rimet.
