Inglaterra en Inglaterra 1966

El Mundial llegaba a Inglaterra en 1966, y los anfitriones se prepararon convencidos de ganarlo. Iniciaron un nuevo proceso, teniendo por seleccionador a Alf Ramsey, quien confeccionaría un plantel liderado futbolísticamente por su astro, el volante Bobby Charlton y capitaneado por el emblemático zaguero, Bobby Moore; contando con otros nueve mundialistas, siendo titulares: el arquero Gordon Banks; el defensa Ray Wilson; y los delanteros, Jimmy Greaves, Roger Hunt y John Connelly, quien desde el segundo cotejo sería reemplazado por Martin Peters.
El elenco titular lo completarían, George Cohen y Jack Charlton, en la zaga; Nobby Stiles, en el medio campo; y Alan Ball, en el ataque. También actuarían: Terry Paine, Ian Callaghan y sobre todo, el goleador Geoff Hurst, que sería titular destacado, desde el cuarto cotejo.
El debut inglés estaría por debajo de lo esperado, al igualar 0X0, contra Uruguay, en el partido inaugural. En el siguiente encuentro sería distinto, al vencer a México, 2X0; B. Charlton (37’), tras una galopada con la pelota al pie que la concluyó con un derechazo de 25 metros; y Hunt (75’), quien tomó un rebote corto del arquero, fueron los anotadores.
La clasificación la asegurarían con otro triunfo sin sobresaltos, 2X0, contra Francia, con doblete de Hunt (38’ y 75’). Primero, empujando el rebote en el palo que le quedó servido producto de un cabezazo de J. Charlton; y luego, cabeceando un centro de Callaghan.

Para los cuartos de final el adversario sería la complicada Argentina, que con un juego recio logró enredar el partido, en medio de varias polémicas arbitrales y que, no obstante, terminaría con éxito inglés de 1X0, gracias a un cabezazo de Hurst (78’).
En semifinales, el duelo sería ante la revelación del torneo, el Portugal de Eusebio, resultando decisivo B. Charlton que se despachó con un doblete. A la media hora, rematando al andar un forzado despeje del guardameta que estaba asediado por Hunt; y a diez del cierre, disparando de primera a un pase de Hurst. Los lusos (82’), apenas acortarían a 2X1.
El mítico estadio de Wembley acogería la inolvidable final, contra Alemania Federal, que se puso en ventaja temprano (12’); para que Hurst (18’), empiece su consagratoria faena, al empatar mediante un soberbio cabezazo, abriendo su triada goleadora.
Con un trámite de ida y vuelta, los locales parecían quedarse con la victoria, cuando Peters (78’) empalmó un despeje hacía atrás, en el borde el área chica; pero, caería el dramático empate (89’), que obligaba a la prórroga, instancia en la que se vería una acción de interminable controversia, una vez que Hurst (101’) disparó fuerte, pegando la pelota en el horizontal y picando cerca de la línea de meta, para regresar al campo, dejando la duda. Para el juez de línea del sector, sí entró y por ello, el árbitro validaría el tanto. Ya con el tiempo por expirar, Hurst (120’), sentenciaba el 4X2. Inglaterra, la inventora del fútbol, ahora también, era la campeona.
