Italia en España 1982

Ahogada en críticas, Italia acudía a España 82. No obstante, su seleccionador Enzo Bearzot fiel a su convicción, ratificaba a ocho de los titulares con los que había llegado al cuarto lugar en el Mundial anterior: Dino Zoff, portero; Claudio Gentile, Gaetano Scirea y Antonio Cabrini, zagueros; Marco Tardelli y Giancarlo Antognoni, volantes; y Francesco Graziani y Paolo Rossi, delanteros. La formación estelar la completaban: Fulvio Collovati, en la zaga; Gabriele Oriali, en el mediocampo; y Bruno Conti, en el ataque. También darían sustanciales aportes, Giampiero Marini, Giuseppe Bergomi y Alessandro Altobelli; incluso pisaría la cancha un par de minutos, el mundialista Franco Causio.
El estreno sería un complicado 0X0, ante la sólida Polonia. Luego otro empate, 1X1 contra Perú, y que parecía ser victoria, pues un gol de Conti (18′), recién sería igualado en el último tramo (83′). Finalmente, nueva paridad, frente al debutante y fuerte Camerún, 1X1. La ventaja conseguida por Graziani (60′), no duraría, sino un minuto. Se había logrado con las justas la clasificación, en este caso por el factor de goles convertidos.
El discreto nivel de la “Azzurra”, no permitía entusiasmarse, y casi nadie le daba opciones en la segunda fase, especialmente por los rivales que enfrentaría, el campeón, Argentina y el gran favorito, Brasil, pero, justo ahí eclosionaría una de las mejores Italia de todos los tiempos. Primero fue 2X1, sobre los argentinos, a los que supo controlar, y que con latigazos de Tardelli (55′) y Cabrini (67′), en sendos contraataques los liquidaría; independientemente del descuento (83′). Ese día fue muy importante el feroz marcaje de Gentile ejercido sobre Maradona, dentro de una sorprendente victoria, sustentada en un trabajo colectivo que rozó la perfección.

Al referido éxito, ahora se requería añadirle otro mayor, en este caso ante Brasil, y que se concretaría gracias a “Pablito”, autor de la triada goleadora más célebre de la historia mundialista. Empezando, centro de Cabrini y cabezazo de Rossi (5′); en seguida genialidad brasileña y empate (12′); poco después, Rossi (25′), intercepta un balón en campo contrario, avanza y remata a la red; en la segunda mitad, otra genialidad brasileña, nuevo empate (68′); y finalmente, Rossi (74′), con su olfato goleador, sentenciaba en el área chica el 3X2.
En semifinales de nuevo asomaba Polonia, que ahora no podría con el imparable Rossi (22′ y 73′), gestor de un inobjetable 2X0.
En la final aparecía Alemania Federal, a la que dominarían en casi todo el partido, incluso en los primeros minutos, Cabrini desvió un penal. Igual, la victoria empezaría a escribirse con el sexto gol personal de Rossi (57′), ya en ese momento, artillero del certamen. Tardelli (59′) con un disparo certero y un festejo conmovedor, ampliaba la distancia; para que el emergente, Altobelli (81′), con frialdad absoluta, convierta la tercera; un gol alemán (83′) cerraría el 3X1. En el recuento general, quedaban menciones especiales para: Bergomi, que con 18 años cumplió a la altura, en los tres partidos finales y para Zoff, que a sus 40 años, se convertía en el capitán más longevo en levantar la copa.
